6.9.10

Lo que se juega en las primarias


La crisis internacional y el pinchazo de la burbuja inmobiliaria han sumido la economía española en una profunda crisis en los últimos años.



El Gobierno de Zapatero ha puesto todo su empeño para neutralizar cuanto antes la grave situación: corrigiendo la debilidad estructural de nuestro sector productivo, moderando el déficit, generando solvencia en los mercados financieros internacionales y, todo ello, sin descuidar las políticas sociales que arropan a los más necesitados (jóvenes, parados, ancianos, dependientes).



Está siendo un esfuerzo ímprobo, pero pese a datos negativos coyunturales, se empieza a ver la luz al final de túnel. Los próximos veinte meses serán clave para reactivar nuestra economía y poder recuperar el apasionante proyecto de políticas sociales que en la legislatura pasada pusimos en marcha los socialistas (mejora de las pensiones, ley de dependencia, apoyo a la natalidad, becas, ayudas a la investigación y el desarrollo).



Si las cosas funcionan en este sentido, el proyecto social demócrata que lidera José Luis Rodríguez Zapatero recobrará fuerza, se reducirá el paro que la crisis ha generado y podremos relanzar las políticas de igualdad y fortalecimiento de la libertad en España. Por supuesto, en ese momento, las expectativas electorales del PSOE para el 2012 mejorarán sustancialmente. Todo lo anterior viene a propósito de los guiños en clave Nacional que algunos están haciendo en el proceso de primarias en la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid.



Se equivocan de medio a medio los que así actúan. Por supuesto, están haciendo un flaco favor al proyecto socialista y alimentan la estrategia de la derecha social y mediática. De lo que se trata ahora es de que los militantes madrileños elijamos a los mejores candidatos para enfrentarnos a la derecha en las elecciones regionales y municipales del 2011.



Las primarias serán un proceso político interno que si es llevado limpia y lealmente, contribuirán a revitalizar nuestra militancia y nuestro electorado; nos pondrá en mejores condiciones para afrontar las elecciones del 2011, fortalecerá la democracia en el partido socialista y, por ende, el proyecto socialista Nacional.



Cuando los militantes socialistas vayamos a votar en las primarias, tenemos que tener bien claro que lo que se está jugando es elegir el mejor candidato/a para enfrentarse al PP en Madrid. Se trata de que el proyecto socialista que entre todos hemos construido, tenga las mejores opciones para hacerse realidad a partir de la primavera que viene. Aquéllos que juegan a otra cosa, que se dejan embaucar por los cantos de “liderazgo galáctico”, equivocan gravemente el tiro y hacen un flaco favor al proyecto socialista que, como siempre, ha de estar por encima de los intereses personales.

25.8.10

Primarias en el PSM


Se inicia un nuevo curso político y los socialistas nos aprestamos a dar un ejemplo de fortalecimiento y democratización de los partidos políticos.

El asunto de las primarias del PSM, que como 'serpiente de verano', ha recorrido las páginas de toda la prensa durante estos días estivales, puede ser un primer paso en uno de los debates pendientes en nuestra joven democracia: la democracia interna de los partidos políticos.



La Constitución española de 1978 regula los partidos políticos en el Título Preliminar, en el mismo sitio donde se define el modelo de Estado, la forma de Gobierno, la organización territorial o los principios del ordenamiento jurídico.



En una democracia representativa los partidos políticos son esenciales. Hasta tal punto es así, que me atrevo a decir que si desapareciesen, irremediablemente surgirían organizaciones, quizás con otro nombre, que cumplirían su función. Porque como dice el artículo 6 de la Constitución “los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política”.



La sociedad es plural y la estructura representativa de un Estado democrático necesita instrumentos para trasladar la 'foto del pluralismo social' a los órganos que han de tomar las decisiones que competen a todos. Por eso, los partidos políticos son esenciales, porque sirven para dar racionalidad al pluralismo social, porque transmiten esa diversidad de opiniones a las instituciones y, no menos importante, porque desde las instituciones envían a los ciudadanos decisiones y acciones políticas que ordenan la vida en común.



Esa importancia transcendental de los partidos políticos es razón más que suficiente para que su organización y funcionamiento se cuiden al detalle. Quien ha de cumplir tan importante función debe dar ejemplo con sus actos, debe evitar predicar una cosa para la vida pública y hacer lo contrario en su funcionamiento interno. El Constituyente era consciente de esto y por eso, en el mismo artículo 6 dijo que “su estructura interna y funcionamiento –el de los partidos políticos- deberán ser democráticos”.



Sin embargo, lo cierto es que en estos años algunos nos hemos esforzados para mejorar la democracia interna de los partidos. En el PSOE las primarias para elegir a sus candidatos y líderes no son nuevas. Otros han optado por predicar democracia pero seguir la práctica digital del 'Jefe' para realizar sus recambios de cuadros y elección de candidatos.



En las próximas semanas los socialistas madrileños vamos a dar otro ejemplo de cómo la democracia no sólo hay que predicarla sino que también hay que practicarla en la organización partidaria. Trinidad Jiménez, Tomás Gómez y Jaime Lissavetzky van a reclamar el apoyo de los militantes para ser, los dos primeros, candidatos a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, y el segundo, candidato a la Alcaldía de Madrid capital. Los tres enfrentarán ese reto con un mismo programa, el de los socialistas madrileños, con perfiles personales, humanos y políticos distintos que los militantes tendrán que valorar para decidir quienes son los mejores para enfrentarse al PP madrileño.



Frente a aquellos partidos que van a elegir a sus candidatos a dedo o, en el mejor de los casos, en órganos controlados por el poder del partido, los socialistas madrileños, todos y cada uno de los militantes, vamos a decidir y lo vamos a hacer en libertad (voto personal y secreto) y públicamente. ¿Hay algo más precioso en democracia?. Espero que no lo desaprovechemos y los ciudadanos entiendan la generosidad de una organización , el PSOE, que como siempre en la historia política de España, se apresta a ser punta de lanza en el fortalecimiento de nuestra democracia.